Parménides dijo que el ser tenía las siguientes características:

- Es pensable. De tal manera no se podría llegar a él por el no ser ya que este último es impensable.

- Es imperecedero e inengendrado. Si no lo fuera, vendría del no-ser y volvería a él, pero el no-ser es impensable e inexistente.

- Es uno. Si hubiera otra cosa sería no ser.

- Es inmóvil, ya que el movimiento es apariencia y por lo tanto si hubiese alguno estaría dirgido hacia el no ser.

- Es indivisible. Si pudiera separarse, el espacio entre las partes sería el no ser.

Parmenides dota al ser con todas estas características puesto que para él el ser es la realidad.

Cabe destacar que para Parménides es más importante la razón que las apariencias sensibles y engañosas. Así, piensa que el ser no se percibe por los sentidos.